Adaptaciones curriculares para alumnos con discapacidad auditiva

1. Introducción

Establecer criterios que guíen las adaptaciones curriculares para los alumnos con discapacidad auditiva obliga a reflexionar sobre la respuesta educativa que los sordos requieren. Esa respuesta va a estar condicionada por el tipo de necesidades educativas especiales que les atribuyamos a los sordos. En efecto, son estas necesidades las que van a dictar qué objetivos priorizar, qué secuencias seguir, cómo evaluar, qué aspectos metodológicos potenciar, con qué recursos humanos y materiales contar, y cómo organizar nuestra escuela y nuestra práctica educativa para que todo lo demás sea una realidad. Por eso recordaremos las N.E.E. derivadas de la sordera como punto de partida y referencia de toda adaptación.

Conviene recordar que el alumno con discapacidad auditiva, antes que sordo es persona, y por eso se debe también dar respuesta a ciertas necesidades compartidas con el resto de los alumnos a esas necesidades que, como persona, tiene de desarrollarse cognitiva, motórica, afectiva y socialmente. Esto significa que la propuesta educativa para los sordos ha de tener como marco de referencia el currículo ordinario, es decir, los mismos objetivos generales que el resto de los alumnos, y no un currículo paralelo basado sólo en el aprendizaje de la lengua oral.

Con este punto de mira, proporcionar al alumno sordo las capacidades que prescribe el currículo ordinario, vamos a sugerir, con carácter general, posibles adaptaciones curriculares tanto en los elementos básicos como en los elementos de acceso con el fin de posibilitarlo.


2. Opciones educativas

Las opciones de escolarización del alumnado sordo son diversas, dependiendo de la interacción de determinadas variables tanto fisiológicas como ambientales.

A partir de la coexistencia de dichas variables en un determinado sujeto y el análisis de sus necesidades educativas se puede proponer la escolarización del mismo. En relación con el contexto escolar y desde la perspectiva organizativa e institucional, los distintos niveles de integración se concretan en modelos, tales como (Valmaseda, 1991):

Centro ordinario de integración (todo tipo de discapacidades).

Centro ordinario de integración preferente de sordos.

Centro ordinario con aula especial de educación para sordos.

Centro de Educación Especial para sordos.

De entre estas opciones, los Centros de Integración Preferente de Sordos, constituyen una oferta relativamente novedosa. Son Centros ordinarios cuyo Consejos escolares han decidido incorporarse al Programa de Integración, pero específicamente a la integración de alumnos/as sordos/as. Para asumir sus fines se les ha dotado de recursos personales, materiales y técnicos específicos. Los alumnos sordos inscritos constituyen un número suficiente como para garantizar su interacción, no solo con sus compañeros oyentes, sino también con compañeros sordos. Esto es posible puesto que los alumnos sordos no acuden al centro ordinario más cercano a su domicilio, sino a aquel que en su distrito, municipio o comarca, ha sido expresamente organizado para dar respuesta a sus peculiaridades educativas.

De forma general, los Centros que acogen el programa de integración de alumnos/as con discapacidad auditiva realizan, tanto en su Proyecto Educativo como en su Proyecto Curricular, una serie de adaptaciones que quedan establecidos tanto en los elementos de acceso como en los elementos básicos del curriculum.

Este tipo de adaptaciones pretenden tener en cuenta las implicaciones de la discapacidad auditiva en el desarrollo global del niño/a y las necesidades que generan, así ante:

La entrada de información principalmente por vía visual à necesidad de recurrir a estrategias visuales y aprovechar otros canales; restos auditivos, tacto, etc.

El menor conocimiento del mundo à Necesidad de mayor experiencia directa y mayor información de lo que sucede.

La dificultad para representar la realidad a través del lenguaje oral à Necesidad de un sistema lingüístico de representación.

La dificultad en la identidad social y personal à Necesidad de asegurar la identidad y la autoestima.

La dificultad para incorporar, comunicar el lenguaje oral à Necesidad de aprender de forma intencional el código mayoritario.

3. Ayudas técnicas

Sistemas alternativos y/o complementarios de comunicación

Existen distintas estrategias de intervención del niño/a sordo e hipoacúsico. Hay dos posiciones tradicionalmente encontradas que han suscitado polémica en las publicaciones y en los encuentros entre profesionales:

a. Métodos Oralistas

Intentan la adquisición y el desarrollo del lenguaje utilizando los restos auditivos por medio de prótesis y otros medios técnicos y el uso del habla como vía de expresión. Consideran que hay que intentar el lenguaje oral usado por toda la sociedad oyente porque ello le ayudará a integrarse en ella.

a.1. Método Verbotonal

Uno de los más usados actualmente en muchos países es el Método Verbotonal, su creador Petar Guberina ha destacado el lenguaje oral en contraposición al escrito, y considera que la audición es un acto sensórico en el cual toman parte otros sentidos corporales que son mecanismos receptores.

a.2. La Palabra Complementada o Cueed Speech

Es un sistema de apoyo a la lectura labiofacial, que elimina las confusiones orofaciales y hace totalmente inteligible el discurso hablado, gracias a sus dos componentes: la lectura labiofacial y complementos manuales. (Cornett, 1967)

En L.P.C. todo sonido debe ser leído en los labios, pues los complementos visuales por sí solos no aportan información capaz de descifrar un sonido del habla con absoluta certeza

Este sistema consta de tres posiciones de la mano para las vocales: lado /a/, barbilla /e, o/ y garganta /i, u/, y ocho figuras de la mano para las consonantes.

La Palabra Complementada fue creada en el marco de la educación de los niños y jóvenes sordos con el objetivo de facilitar la comprensión de los mensajes hablados.

Es un método a emplear principalmente por parte de los padres y educadores oyentes que rodean al niño sordo. Se trata de un sistema de fácil aprendizaje, aunque su automatización sólo será posible después de varios meses de uso constante.

Debido a su estructura, podríamos decir que se trata de un sistema silábico, ya que en generalmente acompaña las sílabas habladas. Es muy importante la simultaneidad exacta de la producción vocal y de su complemento manual

b. Métodos Gestualistas

Utilizan como vehículo de expresión los gestos, signos manuales y el propio cuerpo. Y en algunos casos acompañan la enseñanza del lenguaje oral.

b.1. Lenguaje de Signos

Denominado también lenguaje mímico o lenguaje mímico gestual. Es el medio de comunicación propio de las personas sordas. Tiene su origen en Estados Unidos, y en Europa ha ido adquiriendo mayor desarrollo paulatinamente, a través de entidades y asociaciones de sordos que lo han incorporado a la enseñanza.

Se podría definir como el procedimiento que permite expresar por un gesto definido los objetos, las acciones, los sentimientos, etc.

b.2. Dactilología

Es el método de signos más antiguo y consiste en la utilización de un alfabeto manual en el que cada letra adopta una posición determinada y su uso consiste en un deletreo en el aire. Cada posición de la mano representa una letra.

El aprendizaje y uso del alfabeto dactilológico facilita la articulación y la escritura correcta, cuando se aprende en el mismo momento que el fonema en la etapa de desmutización, y así es un procedimiento para recordar la palabra, pues cada posición particular de los dedos designa a la vez la disposición y la acción de los órganos de la palabra propios para producir un sonido.

Para la comunicación con los sordos-ciegos es imprescindible el uso del alfabeto digital.

c. Métodos Mixtos

Entre unos y otros hay varios sistemas aumentativos y/o complementarios de la comunicación, llamados métodos mixtos.

En ocasiones la intercomunicación por medio del lenguaje oral se ve seriamente limitada debido a las características propias de uno de los interlocutores. Es entonces cuando hemos de aprovechar distintas estrategias o ayudas que puestas al servicio de estas personas y sus interlocutores facilitan las relaciones de intercomunicación.

c.1. La Comunicación Bimodal

Supone la utilización simultánea del lenguaje oral y de los gestos (lo que resulta muy difícil de hacer con el lenguaje de signos ya que este tiene una estructura sintáctica propia): utiliza el léxico de signos del lenguaje mímico pero signando todas las palabras en el orden que sigue el idioma que se habla, añadiendo signos artificialmente elaborados para ciertas palabras que, en lengua de signos, se omiten (verbo ser, preposiciones, artículos...) y utilizando de la dactilología para las palabras que no tienen el signo correspondiente.

Esta combinación de lengua hablada y signada se emplea sobre todo en ambientes educativos y suele estar ligada a una filosofía de la comunicación que pretende aprovechar todos los medios de los que dispone el hombre para relacionarse con sus semejantes.

c.2. Bilingüísmo

Consiste en la utilización no simultánea de los dos códigos de comunicación; lenguaje oral y lengua de signos para el intercambio comunicativo entre sordos y oyentes, donde se respetarán las características lingüísticas y estructurales de cada modalidad comunicativa.

FUENTE: Adaptaciones curriculares para alumnos con discapacidad auditiva

Los estudiantes con discapacidad auditiva requieren un adaptaciones que aseguren que se de un aprendizaje completo, es decir, que el estudiante logre adaptarse al sistema educativo y cumpla con todos los requerimientos del mismo

Links de Interés: 
Diapositivas (AC para alumnos con discapacidad auditiva)
Articulo de Revista (AC para alumnos con discapacidad auditiva)

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